• El viaje constituye un bol de aire fresco en la rutina cotidiana. Es fuente de inspiración pura, la oportunidad de encontrar parajes distintos, gentes, culturas, imágenes, sabores… El viaje exacerba mi sensibilidad y vuelvo con un impulso creativo total. Recomiendo a cualquiera al menos un viaje al año, humilde y atento. Es una completa puesta en causa de nuestras ideas, una verdadero renacimiento del alma.